Este encantador chalet reformado de estilo típico menorquín, se encuentra situado en una zona muy tranquila en la urbanización de Cala Blanca.
La edificación cuenta con 101 m² construidos sobre una parcela de 432 m². A la entrada encontramos una agradable terraza con sol desde la primera hora de la mañana, orientada al este, que da acceso a un salón-comedor con chimenea de pellet, creando un ambiente cálido y acogedor. La distribución se completa con cocina independiente con salida directa a un gran patio, tres habitaciones con armarios de obra y un baño completamente reformado.
En el exterior, la propiedad destaca por su bonito jardín reformado, diseñado con suelo de gravilla para un mantenimiento cómodo y práctico, además de piscina y garaje de 21 m².
La vivienda ha sido objeto de diversas mejoras, incluyendo cocina, ventanas de doble cristal, persianas, baño, interiores y zona exterior. Además, dispone de aislamiento en todo el perímetro exterior de la casa, incluido el tejado, con un grosor aproximado de 7 cm, aportando mayor confort térmico y eficiencia.
La propiedad cuenta con cédula de habitabilidad vigente y certificado energético.
Una vivienda con mucho encanto, lista para entrar a vivir.